Agarrado al paraíso
Cuando me encontré a este lagarto natural de las Islas Canarias agarrado a la flor y durmiendo, pensé que se encontraba en su paraíso particular. Al acercarme se despertó y le fastidié la siesta que seguramente luego continuó, porque no se movió de allí. Es lo que tiene poder dormir en un sitio así.


