Por más que nos atropellan los avances en tecnología, siempre superan nuestra capacidad de predicción. Hace apenas dos años se abrió el debate de si las réflex digitales debían o no incorporar la grabación de vídeo y muchos nos rayamos los sesos pensando en como iba a afectar a los profesionales esta nueva capacidad de las cámaras y lo cierto es que todo esto no hizo más que sumar posibilidades dentro del mercado.
Los puristas defendían que una cámara de fotos no debía servir más que para eso, hacer fotos y los contrarios defendían que cuantas más capacidades, mejor, si no te gusta el vídeo, no lo uses, a lo que los primeros respondían ¿porqué pagar por algo que no vas a usar?...
Al final, pasó lo que suele pasar con estas cosas, mucha polvareda, donde dije digo, digo Diego y el avance tecnológico se adoptó con más naturalidad que otra cosa.
Así que tocó ser curioso y experimentar.
Cuando te das cuenta de las posibilidades que te brinda el poder usar todas tus ópticas fotográficas al servicio del vídeo HD, la cosa pasa de anécdota curiosa a nicho de negocio por explotar.
Y es que hay tener en cuenta que una cámara como la 7D es capaz de capturar imágenes en secuencias de hasta 1.920x1.080 (29,97, 25, 23,976 fps) si esto lo sumamos a las capasidades ISO y a ópticas de calidad, obtenemos un conjunto que ha hecho temblar a los departamentos de vídeo de muchas marcas.
En el viaje a Sudáfrica que he hecho este año, fui concienciado de traer material en forma de vídeo además del fotográfico y utilicé en la mayoría de las ocasiones la combinación Canon EOS 7D + Canon 500mm f4.
Un trípode, en mejor compañero
Si tomar fotografías con este conjunto ya tiene lo suyo, hacer vídeos es harina de otro costal, al fin y al cabo, si la velocidad de obturación es alta, puedo incluso tomar fotos a pulso, pero haciendo vídeo es necesario un buen trípode junto a una buena rótula de vídeo. Hay que tener en cuenta que esta combinación tiene un peso considerable, 4,8 kg aprox.
El caso es que sobre el terreno, casi nunca tienes la cámara montada sobre un trípode cuando lo necesitas y en naturaleza las cosas pasan en breves instantes, así que improvisando desarrollé una manera de "anclar" el teleobjetivo entre la ventana y el retrovisor y pude tomar secuencias aceptables que me sirvieron para montar el vídeo de promoción del Viaje a Sudáfrica 2010.
Las imágenes de este vídeo fueron tomadas en su mayor parte con la Canon EOS 7D + 500mm f4 sin la utilización de trípode puesto que todo se hizo desde el interior de un vehículo. Logré montar el trípode dentro del vehículo, pero entre el tiempo que me llevó ajustar perfectamente la medida de las patas y que el ángulo de cobertura que obtenía por culpa de la ventanilla era muy pequeño, desistí.
Un inconveniente añadido a grabar sin trípode, es que los objetivos fotográficos carecen de enfoque continuo en modo vídeo, es decir, puedes hacer un primer enfoque automático como si se tratara de una foto, pero si el animal se mueve tienes que seguirlo manualmente, ya que no funciona el seguimiento. Esto es una de las principales causas que echan para atrás a los aficionados, pero no olvidemos que en cine normalmente se enfoca a mano.
El sonido
Por otro lado, trabajando en estas circunstancias, te ves obligado a utilizar el sistema de estabilización del objetivo, de otra manera sería imposible obtener imágenes no trepidadas. Esto acarrea un inconveniente, el motor del estabilizador de imagen emite un ruido que se solapa con el sonido que capta el micrófono integrado en la cámara, haciéndolo inservible.
Una alternativa "económica" es utilizar un micrófono externo acoplado a la zapara del flash, para así no tener que prescindir del sonido ambiente.
Un ejemplo de lo que se puede conseguir de manera profesional con una Dslr es el siguiente video de Focus Lab. Después de verlo deberíamos empezar a plantearnos el llamar a estos dispositivos "cámara de fotos" por un nombre más genérico.
Con todo esto, queda claro que se ha abierto una puerta con nuevas e infinitas posibilidades que a buen seguro muchos sabrán aprovechar.
Yo ya lo hago.
Estoy totalmente deacuerdo contigo. El mundo del HDSLR se abre ante nuestros pies y, si bien antes para conseguir una profundidad de campo reducida en vídeo era necesario emplear adaptadores de profundidad de campo, con la merma de calidad que significaba montar una pantalla mate delante del objetivo, ahora es posible grabar vídeo en HD con sensores de gran tamaño a un precio mucho más reducido. No obstante, está claro también que, para conseguir los resultados que vemos en páginas como en vimeo.com, es necesario utilizar una panoplia de accesorios que, en algunos casos, cuestan mucho más que la propia cámara. Lo que es indiscutible es que ahora tenemos unas posibilidades creativas que hace sólo un par de años, ni imaginábamos. No creo que haya que ser tan purista, más bien creo que estas herramientas y las futuras que aparezcan, están siempre al servicio de la creatividad, pese a quien le pese.
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