La fotografía de boda está en medio de un proceso de cambio en nuestro país. Los nuevos novios y novias demandan fotos más originales y divertidas, y a ser posible, sin posar.
Durante años dedicándome al reportaje de fotos de boda, me he dado cuenta de que la mayoría de los mortales no hemos nacido para ponernos delante de una cámara, es algo que se aprende y que requiere de algo más de tiempo. Es por eso que los reportajes de postboda o de preboda en los que la gente posa, suelen dar un mejor resultado dado que se dispone de un tiempo mayor en el que los novios, o modelos por un día, se aclimatan a su nuevo roll.
Una boda no suele dar esos márgenes de tiempo tan necesarios para mostrarse relajado ante la cámara, como si ese día no se estuviesen casando. Esos momentos se pueden definir como una especie de locura temporal donde un torbellino de sensaciones te pasan por la cabeza, y en muchos casos, ya que hay personas que posan siempre de manera natural, los novios pueden verse "raros" en las fotos al ver el resultado final.
Entonces, ¿qué hacer con las fotos de la boda?
En lugares como Inglaterra o Estados Unidos ya lo saben desde hace muchos años y por fin en España, también. No posar en las fotos, o por lo menos hacerlo de una manera sutil, combinando fotos más frescas y divertidas con algún posado esporádico, pero siempre lleno de elegancia. Porque, no nos engañemos, la fotografía de boda, como en todo, va por gustos, y estos tienen que venir demandados por parte los novios que son, al fin y al cabo, quienes van a salir en las fotos. Gracias a ese cambio a la hora de entender las fotos de su boda, algunos fotógrafos y fotógrafas hemos podido instalar nuestro criterio visual en las historias que contamos con nuestros reportajes.
Una opción más
Todo esto no quiere decir que a quien le apetezca posar en sus fotos de boda no lo haga, como apunto más arriba, hay personas que se les da muy bien y que parecen tener un don para ello, vamos, que son fotogénicas, y si tienen esa capacidad, ¿porqué no aprovecharla? Pero en muchas ocasiones los nervios, las prisas, los familiares, hacen que no se tenga la concentración necesaria para estar al 100% con el reportaje de fotos. En estos casos existe la opción de dejar que todo ocurra, de dejarte llevar por los acontecimientos mientras otros se encargan del trabajo.
Espero que a los novios que dudan en como plantear su reportaje, les sirva como una opción más.
Hasta pronto
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